Hacer Lobby

El objetivo de hacer lobby entre los legisladores es lograr que éstos hagan lo que tu quieres. Hacer lobby efectivamente requiere de dos tipos de actividades:

Lobby “interno”
Una forma de hacer lobby tiene lugar en la capital estatal o provincial. Ésta incluye una combinación de lo siguiente:

  • Reuniones con legisladores.
  • Brindar información a los comités y oficinas legislativas.
  • Negociaciones con la esfera de decisión política y otros grupos de presión.

Lobby “externo”
Una campaña efectiva de lobby también requiere de actividades fuera del escenario político per se. La misma está orientada a cambiar las políticas y ejercer presión en relación con un asunto determinado. Algunas de dichas actividades incluyen:

  • Actividades mediáticas tales como conferencias de prensa, visitas a consejos editoriales, y asesorar a la prensa con alguna historia, etc.
  • Visitas de los votantes a sus legisladores.
  • Formar alianzas.
  • Campañas de envío masivo de cartas a los legisladores.
  • Actividades para promover tus bases políticas tales como concentraciones.

 

Cinco consejos prácticos

Organiza tu agenda de prioridades y objetivos.

  • Decide de antemano qué te gustaría obtener con la entrevista. Por ejemplo, el compromiso de que se vote algún asunto que te interesa, liderazgo en dicho asunto, o simplemente puedes elegir que la entrevista sea meramente informativa.
  • Ve directo al grano y te en cuenta a quién te estás dirigiendo. No toques mas de dos o tres temas a la vez.
  • En caso de una entrevista grupal, decide de antemano quién comenzará con la discusión y recuerda tocar todos los puntos en la agenda.
  • Date tiempo para intercambiar algunos comentarios de cortesía al comienzo de la entrevista, pero no lo extiendas demasiado.

Escucha con atención.

  • La clave de un buen lobby es escuchar con atención: busca indicadores de las ideas o postura del político con quién te estás entrevistando y busca oportunidades de informarlo correctamente.
  • Si tu entrevistado es del tipo silencioso, sácalo del caparazón haciéndole preguntas. Si por el contrario te enfrentas con un “charlatán” que se va por las ramas, busca la forma de retomar el punto a discutir.
  • Los funcionarios públicos van mas bien por las generalidades, por lo que no te detengas mucho los en detalles. Puedes ventilar sentimientos y experiencias personales en los momentos que consideres apropiados. Expresa tus preocupaciones, las de tus amigos y las de otros miembros de la comunidad.
  • Admite cuando no sabes algo y ofrécete para hacer un seguimiento y buscar dicha información.
  • Se receptivo de los contra-argumentos, pero no te enredes con ellos. Evita entrar en polémicas y discusiones fuertes.

No te quedes por demasiado tiempo – Intenta dar un cierre al tema en discusión. Una vez que escuches lo que deseas, di “muchas gracias” y vete. Si la reunión llega a un punto muerto agradece, aunque también expresa tu desilusión y deja lugar para continuar con la discusión en otro momento.

Recuerda que estás ahí para construir una relación – Si el funcionario con el que estás negociando está comprometido con algún tema de tu interés, o si te ha apoyado ya en el pasado, asegúrate de expresarle tu agradecimiento durante la reunión. En caso contrario, recuerda la frase “no hay amistad ni enemistad que dure para siempre”. Algún día, su apoyo en algún otro tema puede servirte. Mientras tanto, la entrevista puede al menos evitar que el funcionario se convierta en un opositor activo.

Has un seguimiento – Asegúrate de enviar una nota de agradecimiento luego de la reunión. En caso de haber llegado a algún compromiso, menciónalo en la nota. Si otros allegados al funcionario estuvieron presentes, también envíales una copia: a menudo éstos pueden ser importantes aliados.

Extraído de “EL ABC DE HACER LOBBY”

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